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Este Blog está dedicado a mi padre, a su obra de vida, a sus ideas, pero por sobre todas las cosas a su constancia. Al académico, padre y abuelo.
Se agradecen los comentarios inteligentes, que aporten al debate intelectual, que complementen o contrasten los artículos publicados, desde una óptica de respeto por las ideas, incluso aquellas que no se comparten.

martes, 20 de febrero de 2018

¿HUIR DEL CAPITALISMO? (II parte)


Esteban Morales Domìnguez
UNEAC

Los dos principales y más poderosos instrumentos de capitalismo han sido, el mercado y la democracia. Ningún régimen social hasta ahora, excepto el capitalismo, ha logrado emplear la eficiencia de estos dos instrumentos para hacer avanzar la sociedad.
Pero ambos ya se contradicen en su accionar dentro de las sociedades capitalistas incluso, en especial las más desarrolladas.

La primera contradicción aparece en los marcos del poder de los monopolios y el interés de las clases que los dominan, para cumplir sus aspiraciones de incrementar continuamente la ganancia.

La producción capitalista crece y con ella la ganancia, pero con la continua acumulación de la riqueza en un polo y la pobreza en el otro. Es tal la contradicción que se genera riqueza y pobreza, al mismo tiempo. Situación de la cual brota el movimiento social y político que dará al traste con el capitalismo.
Nunca, como durante el periodo que va desde la segunda mitad del siglo XX, hasta ahora, se ha estado produciendo un movimiento de masas en todas las latitudes del mundo, mostrando su inconformidad con el sistema capitalista.
Pero es que no ha existido aun una sociedad que, sin acumular riqueza y propiedad, la producción haya logrado crecer. Por ahora, eso sería una utopía irrealizable. Porque el problema no está en que la riqueza y la propiedad se acumulen, sino en que el resultado de esa acumulación pueda ser distribuido equitativamente para hacer crecer continuamente el bienestar económico de todos los miembros de la sociedad.
No obstante, el capitalismo tratará de sobrevivir en la misma medida, que la construcción socialista, no puede prescindir del mercado ni de la democracia. Hasta que logre hacer la ingeniería inversa que lo conviertan en instrumentos de su desarrollo social.

Ello será así mientras:
1-    La construcción socialista no pueda superar la distribución desigual de la riqueza.
2-    La democracia socialista, para ser verdadera, tendrá que superar el derecho burgués.
3-    El espíritu burgués no desaparezca de las formas de propiedad privada que sobrevivirán.
4-    Se tendrá que librar la lucha político-ideológica, que permita que la clase burguesa, no vuelva a retomar la conducción de la sociedad.
5-    En esa lucha, las clases subalternas del capitalismo, continuarán ejerciendo la función de representar los intereses de la burguesía, deviniendo en los principales representantes del potencial retorno al capitalismo.

Pero, a pesar de lo poderoso que son el mercado y la democracia, ya están perdiendo su capacidad para sostener el poder de las clases que los generaron. Surgiendo así las fuerzas políticas y económicas, que nos conducirán hacia el nuevo estadio social.
Dos categorías que no son económicas, forman junto a la democracia y el mercado, un cuadrilátero de fuerza: la demagogia y la hipocresía, que le restan mucha fuerza a la clase hegemónica para continuar satisfaciendo sus intereses. Demagogia, porque la clase burguesa a base de mentiras, tratara de hacernos creer siempre que su modelo de democracia es el único posible y segundo, porque hipócritamente, la burguesía tratará de mantener siempre la idea, de que a pesar de que la distribución es desigual, el capitalismo será capaz de generar riqueza y bienestar para todos por igual. Fenómenos ambos de interés, que cada día contradicen la realidad.

El capitalismo genera bienestar y riqueza, pero hasta ahora no ha logrado hacerlo para toda la sociedad. La democracia reparte cuotas de poder, pero siempre dejando lo esencial en manos de la clase que controla el funcionamiento del modelo de democracia. Ni la riqueza ni el poder son aun distribuidos equitativamente dentro de ninguna sociedad actual.

Son esas, las contradicciones con las que tendremos que vérnosla en el proceso de construcción socialista, para superar las contradicciones que nos llevarían hacia una sociedad realmente igualitaria en lo económico y completamente democrática. La distribución de la riqueza y los bienes será la base de la construcción de una nueva democracia.

La idea que se tenía a principios del siglo XX de las vías para liquidar al capitalismo y construir el socialismo, continúa siendo una utopía no alcanzada. Ni el capitalismo ha logrado definitivamente ser exitoso, ni la construcción socialista se ha realizado. Por tanto, la idea de derrotar el capitalismo y construir el socialismo tiene que ser ajustada a esa realidad.

Ha quedado demostrado que el sector no estatal es necesario para que el estado se pueda dedicar a lo fundamental del desarrollo de la propiedad socialista, teniendo en cuenta, que las fallas que puede generar el sector estatal, son mayores que en el sector privado.

El sector privado ya ha demostrado entre nosotros que tiene una capacidad mayor que el estado, para generar empleo. Obsérvese lo que ocurrió cuando en medio de una racionalización de la fuerza de trabajo empleada en el sector estatal, nos abrimos a la posibilidad de utilizar el trabajo por cuenta propia, que ha absorbido 500,000 trabajadores desde el 2011, produciéndose en cuatro años una disminución del 14,7% del empleo estatal (624,000trabajadores). Incrementándose el empleo no estatal en 57,2%, hasta 471,000 personas. El empleo fuera del estado pasó de 16,2%al 26,3%entre el 2009 y el 2013.

El estado redujo en un 34% en el número de ministerios y en un 27% el de empresas hasta el 2013. A lo que se añade una disminución del 20% en la cifra de cooperativas agropecuarias, proceso que aún no ha concluido. El empleo fuera del estado que fue 143,000en el 2009, paso en el 2014 a 478,951(para un incremento del 3.3%). Todo ello sin que el cuentapropismo haya dado aún respuesta a la fuerza de trabajo calificada excedente dentro del estado y que se está perdiendo por la vía de la emigración.

Han pasado 11 años desde que Fidel le entregó el mando a Raúl, en el 2006.Ya en el 2007, este último planteó los problemas económicos más importantes del país, que, sin dudas, demandaban reformas estructurales. Iniciándose en el propio 2007 las reformas económicas, que en la actualidad continúan desarrollándose.
Aunque, dentro de ello, debemos corregir la orientación de que los cubanos no podrán acumular riqueza ni propiedades. Pues es una orientación que no se corresponde con la realidad que debemos enfrentar. Tratándose no solo de una utopía, pues de estas también podemos vivir, sino de algo irrealizable.

Como se dice en buen cubano, "hay que dejar de jugar con la cadena y de sacar al mono de vez en cuando a pasear, para después de nuevo ponerlo a la sombra". Como hicimos recientemente con el trabajo por cuenta propia.
Pues, entre las medidas de mercado y propiedad privada que hay que utilizar para hacer avanzar la economía y un posible retorno al capitalismo, va un largo camino aún.
Pienso que no perdemos ni sacrificamos nada importante, si entendemos que derrotar al capitalismo y construir el socialismo, hay que lograrlo en el contexto de un proceso que debe tener en cuenta varios entramados:

1-    Eliminar lo que sea negativo del capitalismo. Sobre todo, en el orden social y político.
2-    Construir el socialismo en todo lo que sea posible.
3-    No negar aquellas herramientas del capitalismo que son posibles de emplear en la construcción socialista, ajustándolas a las necesidades del socialismo.
4-    Movilizar las fuerzas productivas internas tanto por la vía privada como por la estatal.

 Como ha dicho el Profesor Mesa Lago, "...Raúl ya ha introducido más de 100 reformas estructurales y no estructurales". (En el Blog de Mesa Lago).
Hay que acabar de enfrentar el problema principal. ¿Cómo utilizar las medidas de mercado y la propiedad privada para hacer avanzar la economía y evitar el capitalismo?

Hay que romper el "nudo gordiano" que el capitalismo no ha podido romper. Una acumulación que crea riqueza y crecimiento económico, pero acumulándolas en un polo y a  la pobreza en el otro. Hay que acabar con el desequilibrio en la distribución y eso incluye eliminar la corrupción, mejorar la distribución, hasta lograr que lo que se produce se revierta de manera equilibrada y equitativa a todos los miembros de la sociedad.

Creo que Cuba tiene suficiente experiencia para hacerlo. Pero antes tiene que superar el miedo a utilizar las vías necesarias para lograr el crecimiento económico.
Ya el Cro.Raul está al despedirse del cargo y aún no hemos superado el problema.
Solo de ese modo, la utopía hasta ahora, de la construcción socialista será posible. Evitando, ante todo, el retorno del capitalismo y avanzando lo más posible en hacer aparecer las relaciones socialistas, en el orden económico, político y social.
Luego, construir el socialismo, huyendo del capitalismo, no será sino cubrir ese periodo de transición, en que la sociedad está comenzando a ser socialista, sin dejar aun de ser capitalista, pero, además, sin que el capitalismo logre ser restaurado.
Esa es y no otra, la encrucijada en que Cuba se encuentra actualmente.

Pero no se trata solo de una cuestión teórica, sino sobre todo práctica.
1-    Hay que lograr establecer el modelo económico propio, eficiente sostenible y sustentable, que termine de dar coherencia a la economía cubana.
2-    Cuba está obligada cruzar de manera efectiva el periodo de cambio generacional del liderazgo político.
3-    Superar el espacio de tiempo, en el que paralelamente está teniendo lugar una confrontación con Estados Unidos, que se propone dar marcha atrás a lo que se había avanzado en las relaciones entre   2009-2016.
4-     Estamos en un contexto político dentro del cual, el interés de Estados Unidos por subvertir a Cuba, permanece, pues resulta ser   un interés de estado para la política norteamericana.
5-    Cuba, al mismo tiempo, debe utilizar todo su prestigio acumulado, para nuclear   a su alrededor aquellas fuerzas políticas que puedan colaborar con sus intereses estratégicos.

La idea de la construcción paralela, ya ha sido superada. Pero en realidad, faltan algunos ajustes de instalación del modelo, para concretar este como parte de un proceso de transición al socialismo. La marcha hacia el socialismo debe servir como marco general de la transición hacia el nuevo modelo económico. Se habla mucho de la instalación del modelo y de socialismo, pero debe quedar claramente establecida la imbricación entre ambos procesos.

Aún debe ser superado el temor al manejo de la propiedad privada. Lo cual se ha expresado claramente en las incoherencias que se observan con el tratamiento que se le ha dado al llamado trabajo por cuenta propia. Lo cual no son más que indecisiones e imprecisiones con el manejo de la pequeña y mediana empresa.

Es una señal bastante negativa dentro de este proceso, que el Cro. Mariano Murillo, haya anunciado que solo se aceptará la tenencia de una única licencia para el ejercicio del trabajo por cuenta propia por persona. Esto pone un límite irracional al papel de la propiedad privada dentro de la transición al socialismo.

Adicionalmente, el propio Presidente Raúl Castro, ha tenido que criticar la lentitud y el burocratismo con que son manejados los proyectos de inversión privada. Lo cual representa que el ritmo a que tiene lugar este proceso está en contradicción con las necesidades actuales de la economía cubana.

Se añaden a la situación con las inversiones, la negativa a utilizar el potencial del capital interno. El gobierno cubano tiene preocupación con las inversiones privadas que provienen del dinero que procede del extranjero. Esa reticencia afectará seriamente, tanto el establecimiento del modelo, como la transición hacía el socialismo. Pues establece un límite inadmisible al papel que debe desempeñar la propiedad privada en ese propósito.

En medio de tales incomprensiones, ¿Cómo vamos a enfrentar algunos problemas que aun presenta la economía cubana? Tales como:
1- La alta importación de alimentos, que parece no solo promovida por el nivel insuficiente de la producción agrícola y su procesamiento industrial, sino también, por el facilismo de importar, en lugar de producir. Eso provoca que se destinen a esas importaciones, recursos financieros que bien podrían ser empleados en la producción interna de tales productos.
La importación de alimentos en el 2016 llegó a 1,700 millones de dólares, mientras que en el 2017 consumió 2,000 millones.
2-Continúan las pérdidas de productos agrícolas en los lugares de concentración, unido a la falta de envases y transportación adecuada y oportuna.
3-La industria procesadora de alimentos es de limitada capacidad, obsolescencia y baja disponibilidad de envases.
4-El mercado interno de alimentos, tanto de producción nacional como importado muestra falta de sistematicidad y surtido. Aunque se hacen gestiones dirigidas a sistematizar la existencia de mercados nuevos, con un aceptable surtido de producción nacional, pero que resulta insuficiente.
5-El sector privado presiona, en especial el gastronómico y de otros servicios, tanto sobre la producción nacional como la importación de alimentos. Por lo que la economía nacional tiene que emplear divisas para satisfacer también ese mercado privado. El estado, bien podría librar cuotas de importación para ayudar a cubrir esa necesidad.
6-Un problema, que posiblemente sea el más serio que enfrentamos, es el de la doble moneda y las diferentes tasas de cambio, a lo que ya nos referimos en el artículo anterior.
7-La doble moneda y las tasas de cambio, han sido objeto de análisis por los que sin dudas son los más calificados economistas del país, pero no se observa ninguna reacción por parte de los que están llamados a solucionar el problema. Se desconoce siquiera, si se está prestando atención a la valiosa cantidad de elementos que esta polémica está aportando. No se ha dado una explicación de las propuestas de la comisión creada para solucionar el problema, a pesar de que varios economistas como Humberto Pérez, Juan Triana, Hiram Marqueti, Joaquín Infante, Pedro Monreal y otros, los que han formulado proposiciones concretas que considero atendibles.
8-El bloqueo comenzó a funcionar y a incidir fuertemente sobre nuestra economía, sin tener la oportunidad de producir cambios estructurales y, además, padecemos aun las consecuencias del periodo en que nuestras relaciones con los países socialistas nos permitieron vivir dentro de una burbuja.
9-Como resultado de todo ese acomodamiento acumulado, la lentitud y el copismo, Cuba sigue siendo un país que invierte poco, tiene un alto déficit fiscal y en la balanza comercial.
Pues los cambios realizados en el orden económico, no han puesto aun a Cuba en el camino del desarrollo.
10-El salario medio tiene una capacidad de compra de apenas un 60% de la que tenía en 1989 y las pensiones de un 50%. Estas últimas, directamente relacionadas con aquella población, que a pesar de haber dado ya toda su vida a la economía, forman ahora el grupo más vulnerable de la sociedad cubana.
11-Según el Cuba Consulting Group, se ha producido una disminución del 30% de las exportaciones chinas a Cuba como resultado de la falta de pago.
12-Se presentan dificultades financieras con una industria turística en riesgo de sufrir una desaceleración, como resultado de los llamados ataques acústicos. Además, de la fuerte competencia dentro de la región en términos de precios, productos y servicios más atractivos y competitivos.
13-Las medidas que Cuba está tomando con el trabajo por cuenta propia o la mediana y pequeña empresa, desestimulan tanto la potencial inversión interna, al mismo tiempo que afectan la imagen de Cuba como destino de inversión.
14-Existen resultados negativos determinados por la disminución de las exportaciones y los bajos precios del níquel y el azúcar, con la falta de pago a los proveedores. 
15-La crisis venezolana ha supuesto una disminución del suministro de petróleo y del soporte financiero que se recibía por la ayuda técnica, principalmente médica.
16-Cuba sufrió el paso devastador del ciclón Irma que representó una pérdida de 13,000 millones de dólares.
17-La apertura a la inversión extranjera desde los años 90, no ha servido para detener una progresiva descapitalización de la economía, que ya alcanza alrededor de un 4%.
18-La inversión social en Cuba no ha conseguido hacer avanzar el crecimiento de la productividad. Se ha sostenido su peso, pero sin haberla podido compensar, haciendo crecer la productividad, produciéndose la situación de ganancias apreciables en términos sociales, pero perdidas en eficiencia económica. (Ver Pavel Vial.  O.b pp.34,35,65)
19- "La economía cubana ha venido perdiendo peso en la región. En 1970 el PIB cubano total era 5.3 veces mayor que el promedio de diez economías de América Latina. En el 2011 era solo 1.5 veces mayor" (Ver: Pavel Vidal, Pontificia Universidad javeriana, Cali, Colombia, p.1 Resumen.)

 "La economía cubana en el 2011 era:
-71% de la dominicana.
-61% de la ecuatoriana.
-9% más grande que la de Guatemala.
-33% mayor que la de Panamá.
-El PIB cubano descendió al sexto lugar.
-En el 2011 el PIB per cápita se ubicaba 6% por debajo del promedio regional: Uruguay y Panamá duplicaban el PIB per cápita cubano. Costa Rica lo superaba en 69%, dominicana en 46% y Ecuador en 18%." (O.b. Pavel Vidal, Pavel Vidal. Resumen).
-La población cubana envejece y disminuye.
19,4% tiene 60 años. Con una caída del 5% desde el 2006.
20- Nuestra constitución aun no recoge los cambios que se han venido realizando dentro de la economía.

Se observa claramente, que tanto por el debate interno, como por las opiniones   que se vierten fuera de Cuba, existen un conjunto de críticas sobre nuestra política económica, a las que debiéramos prestarle atención; pues existen demasiadas coincidencias sobre lo que estamos haciendo bien y lo que estamos haciendo mal. Las críticas se centran en la falta de realismo con que estamos acometiendo la implantación del modelo y el temor excesivo con que manejamos los asuntos del mercado y la propiedad privada, en lo que se dan pasos hacia atrás y hacia delante.

Creo que, si la dirección económica cubana le prestara más atención a lo que nuestros mejores economistas están discutiendo, se percatarían de que existe un valioso material para salir de lo que yo considero ya tiene el matiz de una cierta encrucijada teórico-práctica.
Pues, me pregunto, ¿Cuánto más vamos a darle vueltas al trabajo por cuenta propia, la duplicidad monetaria, las tasas de cambio y la necesaria aceleración del proceso inversionista, dentro de ella, si utilizaremos o no el cierto ahorro interno, para la formación de un capital, que nacional, siempre sería mejor que cualquier otro?

Enero 30 del 2018.




viernes, 26 de enero de 2018

El tema racial. Un balance necesario.

Publicado el diciembre 28, 2017    por Dialogar, dialogar

Esteban Morales Domìnguez

UNEAC

Cuba ya no es una nación racista como lo fue antes de 1959.
Pero 500 años de colonialismo no se borran en 58 años de revolución,  por muy radical que esta haya podido ser, y que lo ha sido. Máxime  también, si los errores, voluntarios e involuntarios cometidos en el  tratamiento del tema, son innegables porque han sido reales.

¿Cuáles han sido esos errores? A mi modesto entender entre los más  importantes, los siguientes:

    Solo Fidel Castro, desde el propio año de 1959, comenzó a tratar  el tema, especialmente cuando en marzo de 1959, en varias  oportunidades, hablo fuertemente sobre el mismo. Volviéndolo a tratar  en la Iglesia de Harlem, Nueva York, Estados Unidos, años más tarde,  cuando mencionó nuestro idealismo de considerar que el asunto se  solucionaría rápidamente y lanzando el concepto de “discriminación  objetiva”.
    El comandante Ernesto Guevara muy tempranamente lo mencionó en la  Universidad de Las Villas.
    El comandante Raúl Castro lo trató en una reunión del Buró  Provincial del Partido en Santiago de Cuba, celebrada en 1986.  Posteriormente lo volvió a tratar en el reciente Congreso de la UJC.  Hablando del mismo como una vergüenza a más de 50 años de revolución.
    Pero el tema, en realidad, nunca ha sido objeto de un tratamiento  sistemático en el discurso político de la revolución, como debió haber  sido durante todos estos años.
    Tampoco debió haber sido víctima del idealismo y el voluntarismo  político que lo proclamaron como un problema resuelto en 1962.

Por eso el tema racial, por más de 40 años debió sobrevivir dentro de  la encrucijada formada por las circunstancias siguientes:

    Al declarar el tema como resuelto en 1962, eso lo anuló para su  estudio científico, debate o reclamación alguna.
    Los tempranos ataques de la contrarrevolución crearon un ambiente  político interno en Cuba en el que no había espacio para debatir sobre  un tema que nos podía dividir .Porque no es de negar, que se trata de un tema de mucho cuidado, dado el potencial componente de división social  que encierra.


    La política social de la revolución, aunque enfocada en la pobreza, fue suficiente para que todos los pobres, blancos, negros y mestizos, sintieran que sus vidas mejoraban de manera sensible.  Dándole a los negros en particular la seguridad y la confianza de que  la revolución no los abandonaría.

Hoy, al cerrar 58 años del triunfo de la revolución, hemos avanzado  considerablemente en el tratamiento del tema racial, pero aun de  manera insuficiente.

Solo 58 años después de triunfo de la revolución, una mujer negra, por  primera vez, asoma su rostro en el Noticiero nacional de Televisión. Y me pregunto, ¿es eso un logro? Sin dudas que lo es; pero es también una vergüenza. Que hayamos tenido que esperar 58 años de una  revolución radical, para que apareciera un rostro negro, dentro de un  papel estelar, en nuestra televisión nacional.

Pero algunos errores aún no se superan. Estamos trabajando en ellos, pero no pueden ser dados aun como solucionados. Entre ellos:

    Aunque nos reconocemos como una sociedad mestiza; aun ese  mestizaje se bate con los lastres de una “hegemonía blanca” que no  acaba de abandonar su espacio. Observándose a cada paso los mecanismos a través de los cuales pretende perpetuarse. En los medios, la prensa escrita en particular, el ballet, las universidades, la actividad privada, el turismo, los altos cargos en el estado, ciertas áreas de la cultura, la calidad del empleo, etc.

Cuando hablamos de hegemonía, hay que tomar en consideración de que esta existe porque se ejerce con el consentimiento de los hegemonizados. Y es real, la necesidad de elevar la autoestima de los negros, a veces la tendencia a destacarse por lo negativo, la necesidad de equilibrar su participación en algunos sectores de la vida social y económica, su cierta invisibilizacion en los medios, etc. Obligan a considerar este asunto como un problema aun no resuelto.

    En nuestras Instituciones de Escuela Primaria aún no se menciona el color. Dejando que sean la calle y la familia, los que lo mencionen, prejuiciadamente, tomándonos la delantera en la formación educacional de nuestros niños y jóvenes. La que debe ser una educación antirracista.
    Las costumbres, la fraseología popular, el blanqueamiento, aun  presentan una fuerte dosis de tendencia hacia lo “blanco”, que también  se manifiesta en la educación, faltando una formación hacia la riqueza  policromatica de nuestra cultura. Que se manifiesta en lo poco que estudiamos África, Asia y Medio Oriente. Raíces de nuestra cultura. Y ni pensar que algún día podamos tener también un interés por el estudio de las lenguas africanas.


    Aun en casi ninguna de nuestras universidades el tema de las Relaciones Raciales es objeto de tratamiento académico y científico.  Trayendo como resultado una sociedad multicolor que no se estudia así misma. Por tanto, que no asume su identidad integralmente.
    Nuestra prensa escrita apenas refleja nada que tenga que ver con  el tema racial. De  los miles de artículos que se publican sobre nuestra vida social, económica y política, apenas es posible recordar uno o dos sobre el tema racial, en varios años transcurridos.
    Nuestra televisión, en lo que más hemos avanzado, aun no existen  suficientes productos que eduquen a nuestra gente en el tema racial. Solo recientemente han comenzado a aparecer algunos de esos temas, particularmente en Cuba Visión Internacional y el canal Clave. Los cuales solo podrían ser vistos con la llamada cajita que solo una parte de la población tiene.


    Por lo que vivimos todavía  dentro de un ambiente social en el que hablar del  tema, continúa siendo objeto de disgusto,  no pocas veces de  desaprobación y descontento.
    Aun se observa una preocupante ignorancia sobre el tema, en  nuestros medios en general. Por lo que su tratamiento es preferentemente superficial y prejuiciado. De lo cual, las Mesas Redondas celebradas, son un ejemplo.  

 Dentro de la sociedad civil cubana, ha venido lográndose paulatinamente un proceso de agrupamiento para el estudio y tratamiento del tema racial. Tales como los proyectos comunitarios,  asociaciones culturales que tratan el tema, pero sin que ello tenga un  reconocimiento gubernamental explícito, sino que más bien subsistiendo  dentro de  un cierto rango de tolerancia y permisibilidad oficial.
    En realidad pienso no se  justifica que a nivel estatal o gubernamental no exista todavía   un departamento, instituto, o sección parlamentaria, que atienda el  tema racial en nuestro país. Observándose una seria preocupación gubernamental por su atención, pero que no adopta expresión oficial en las estructuras que dirigen a la sociedad cubana. Produciéndose cierta discriminación, cuando en lo que al tema racial se refiere, comparado con la atención que se brinda a la mujer, la cuestión religiosa, la homosexualidad y la homofobia, etc.


    Nuestro sistema estadístico nacional prácticamente ignora la necesidad de colorear nuestras variables demográficas y sus expresiones económicas, sociales, culturales y políticas. De modo que los censos no reflejan fielmente las características que distinguen a los miembros de la sociedad cubana. Con el consiguiente resultado negativo para las investigaciones sociales y la dirección científica de la sociedad. Lo que trae como resultado, que asumirnos como pueblo, que sería uno de los objetivos más importantes de nuestra educación, no tiene lugar aun dentro de ella. La sociedad es en primer lugar, el pueblo que la forma.


    Relativamente reciente se ha comenzado una revisión a fondo de nuestros programas y libros de historia, para dar espacio merecido en los mismos al tema de la presencia negra y mestiza en la formación de nuestra nación, su cultura e historia.


    El tema racial no ha formado nunca parte de la agenda de ninguna de las organizaciones políticas, de masas y sindicales. Por lo que desconocemos todavía cual sería la reacción que provocaría su discusión masiva. Aunque si es posible percibir  el  descontento  que provoca su no discusión.

No obstante todo lo expresado,  se va ganando conciencia de la necesidad de no prolongar  más la discusión del tema; sacándolo del enclaustramiento intelectual  y político en que se encuentra; pero existe también mucho temor por  las divisiones que ello pudiera provocar. Cuando creemos que el componente de división ya avanza, como resultado de que muchas personas, negras en particular, no dejan de expresar su disgusto ante una situación que se arrastra por siglos y aun no se asume una actitud práctica radical para que la gente comience a sentir que de verdad el problema se está resolviendo. Siendo el tema racial, lamentablemente, al que con menos radicalidad se ha enfrentado la revolución cubana.  Habiéndolo asumido, pero con cortapisas, temor, desconfianza e   ignorancia, etc.

¿Dónde podría estar la explicación, de que hayamos logrado ser   eficientes y hasta no poco exitosos en el tratamiento del tema de la  mujer en particular, las religiones, el anciano y el niño; algo de lo  logrado en el tema del homosexualismo y la homofobia, dentro de una  sociedad todavía profundamente machista, pero que no hayamos logrado  avanzar lo suficiente en el tema racial?

Creo que lo anterior es resultado, de que ninguno de nuestros  problemas sociales está tan traspasado por los asuntos de clase, los  prejuicios que dejó la esclavitud, los intereses contrapuestos, las imperfecciones de la  construcción de nuestro modelo social y el neocolonialismo, aun  subyacente, como lo está el tema racial.

Razón por la cual, aunque no los hayamos solucionado aun, en todos los  temas sociales mencionados,  hemos avanzado, pero solo en el racial  hemos tendido en ocasiones a retroceder. Observándose en el mismo marcadores históricos que nos han llevado desde su comportamiento antes de 1959, a la radicalidad de su planteamiento por Fidel en los años 60, el idealismo y voluntarismo de los años 70 y 80, hasta su necesaria reconsideración, a partir de los años 90. Momento este último, dentro  del cual, parece haberse asentado ya una conciencia relativamente  fuerte de que el tema no puede volver a ser abandonado.

Lo anterior  me es posible observarlo con mucha claridad, cuando me  percato de las diferencias de opiniones que crean mis artículos. Dado que algunos los consideran como excesivamente radicales; mientras otros creen que están en la línea correcta. Por lo cual, consigo conocer que me muevo en una frontera en la que es necesario andar con mucha cautela para no hacer daño. Observando siempre, a fondo, con detenimiento y  honestamente la realidad, para lograr ser lo más objetivo posible.

Cuando me siento en ese punto mencionado más arriba, nada me detiene  respecto a lo que debo decir o escribir.

No es posible tampoco dejar de observar la realidad de que el tema  racial no se encuentra para nada al margen de la guerra cultural que  ya Estados Unidos libra contra nosotros. Habiéndonos referido a este  asunto en múltiples ocasiones.

Es que precisamente por lo explicado en este artículo, que el tema  racial sea  tal vez, entre nuestros temas sociales, el de mayor  sensibilidad política. Dado que el mismo abarca, desde la identidad y  la condición social del individuo, pasando por su reconocimiento,  hasta llegar a la oportunidad económica, especialmente el empleo, del  cual depende su nivel de vida.

Por eso es tan sensible el asunto de la fuerza laboral en el turismo,  dentro del cual, sin dudas, los negros no ocupan una posición  ventajosa. O es tan sensible el tema de su presencia en los medios, en  particular dentro de la televisión, o dentro del ballet, este último  tan cuestionado, hasta hace muy poco tiempo, por la casi no presencia  de negros.

Sin dudas, el tema racial ha avanzado considerablemente dentro de la  sociedad cubana. Desde donde antes apenas se podía hablar del mismo, era ignorado y reprimido, social y administrativamente. Aunque todavía, en cualquier lugar de nuestra geografía sería posible toparnos con la existencia de los tres problemas.  Pero tratándose entonces de situaciones que ya se baten en retirada.

No obstante, si en algo es posible retroceder, es en este tema,  respecto al cual se muestra todavía un nada despreciable nivel de  rechazo a su tratamiento. En todo los sectores y niveles de la sociedad cubana. Tanto del gobierno, como del estado y la sociedad civil,  las organizaciones políticas y de masas y sectores  de la sociedad cubana, de todos los colores.

No debemos hacernos ilusiones con que todas las puertas se abren para  mirar hacia el tema. Hoy se abren muchísimas más, pero aun otras permanecen cerradas. Idealismos con este tema, más nunca.


27-⁠12-⁠2017.